Trucos para planchar tu ropa del hogar

Muchísimas de nosotros solamente con mirar la mesa de planchar, nos  empiezan los dolores de espalda, los escalofríos en las manos, el sudor a correr por la frente, y más. Esto, ya que se considera desde tiempo milenarios el arte de planchar ropa como uno de los oficios más engorrosos a realizar en el hogar, y bien, tienen razón, es necesario tener una de las mejores planchas del mercado, entra en la web Chollosdehogar.com para saber cual sería el mejor modelo.

Con frecuencia escuchamos a muchas personas decir que les gusta cocinar, o limpiar, o incluso, fregar, pero rara vez escuchamos a alguna persona decir que le gusta planchar.

Esto, otorga a este oficio, aún más mala fama de la que ya posee. A continuación, una serie de consejos a seguir, para hacer que el arte de planchar ropa no te resulte tan engorroso, y sea efectiva.

Trucos para planchar

  1. Organiza: este es el primer paso, antes de empezar a planchar, organizar la ropa, lo que amerita pasarle la plancha, y lo que no. Organiza el tiempo en que lo harás. Encontrarás que quizás te resulte factible tomar un tiempo determinado diario, o interdiario, para planchar, o quizás te resulte más favorable tomar un día específico para planchar toda la ropa que lo requiera. Tras haber dispuesto del tiempo que te resulte favorable, ya con la ropa organizada, podrás poner manos a la obra.
  1. Adecúa tu espacio: una mesa de planchar cómoda, en un espacio acorde, con una ambientación adecuada, hará de la hora de planchar, un momento mucho más agradable. Esto, ya que muchas personas, simplemente no consiguen adaptar a la altura o forma de la mesa de planchar, lo cual dificulta el trabajo, o el espacio es demasiado estrecho y se sientes cohibidas, o encerradas, o demasiado cálido, y el calor termina poniéndose de mal humor. En otros casos, el espacio no es el acorde, ya que no tiene donde colgar o colocar la ropa ya planchada, o los distintos implementos que usa para planchar no están tan al alcance como deberían.
  1. Relájate: haz del momento de planchar, un momento de relajación. Renuncia a la idea de que planchar es tedioso. Coloca una música de ambientación, tal como acostumbran muchas a hacer para limpiar, toma la plancha en tu mano y permítete disfrutar de la música y del momento.
  1. Usa los productos adecuados: no todos los productos de planchado sirven para todo tipo de ropa. Muchas personas que cuentan con más experiencia en el tema del planchado, acuden al almidón, para dar una mejor forma a la ropa planchada. Otras por su parte, prefieren no acudir a ningún ayudante. Lo cierto es que sea cual sea tu caso, lee bien las instrucciones, para que sepas sobre que ropa, y de que forma debes aplicar el producto.
  1. Conoce tus prendas: algunas telas necesitan mayor calor que otras. Unas se planchan mejor si están húmedas, como el algodón. Para algunas telas, como la gabardina, quizás te resulte factible acudir a un pañal de tela para eliminar las rayas dejadas por anteriores planchadas. En este punto, volvemos al punto inicial. Organiza tus prendas de manera tal que puedas ir adelantando en el trabajo de forma más efectiva, categoría por categoría.
  1. Limpia periódicamente la plancha: esto te garantizará que, al momento de usarla, no manches tus prendas. Si no sabes cómo hacerlo, puede tomar un trozo de papel aluminio, o el brillo de ollas, y pasarlo sobre la superficie de la plancha hasta remover todo lo sucio, y luego pasar un pañito húmedo. La plancha quedará como nueva, y te evitarás manchar o deteriorar tus prendas.

Planchar la ropa es algo que es mucho más importante de lo que parece. Existe un famoso dicho popular que afirma “lo caliente mata todo”. Esto se debe al hecho científico que gran cantidad de bacterias al ser expuestas al calor, no pueden subsistir. 

Entender esto, te hará saber que muchas bacterias se alojan profundamente en los tejidos de la ropa, las sábanas, y toallas de tus hijos y seres queridos, y planchar, no solo da un mejor aspecto a la ropa, sino también, elimina las bacterias que quedaron luego del ciclo de lavado.